Autor Tema: 01/02/2947 / DESCUBRIMIENTO: LA ESCURRIDIZA GOODMAN  (Leído 286 veces)

Røca

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01/02/2947 / DESCUBRIMIENTO: LA ESCURRIDIZA GOODMAN
« en: Marzo 12, 2017, 03:49:46 pm »


Aunque muchos de los artículos que publicamos en Descubrimiento se centran en exploradores que se adentran con osadía en lo desconocido, cometeríamos un grave descuido si no nos tomáramos también el tiempo para centrarnos en aquellos individuos que hicieron grandes hallazgos en nuestro propio patio trasero. Éste fue el caso en 2944, cuando la especialista en sensores reconvertida en arqueóloga aficionada Kamelia Ganesh hizo un descubrimiento increíble en Croshaw, el primer sistema colonizado por la humanidad más allá de Sol.

A continuación ofrecemos una serie de extractos de un relato oral grabado por el Museo Mōhio en Ciudad Kevric, Angeli.

Kamelia Ganesh: Un pequeño equipo minero se había hecho con una concesión en el Cúmulo Ícaro [Cúmulo Croshaw Beta] y me habían contratado para que hiciera un barrido a fondo. Me había pasado casi dos meses seguidos escaneando la zona. Mis jefes eran de los que se dedican a repasar puntos de extracción abandonados después de que los hayan exprimido y el dinero fácil se haya acabado. Muchos operadores independientes creen que no vale la pena ir a por las vetas más difíciles, y la mayoría de las veces tienen razón. Sin embargo, si inviertes en el hardware adecuado, y tienes en nómina a un operador de escáneres que sea realmente bueno (o sea, moi) para asegurarte de que no vas a desperdiciar tu tiempo, entonces, bueno, entonces sí que se pueden conseguir algunos buenos credis. Ahora bien, tratándose de Croshaw, esa concesión había cambiado de propietario más veces que un habitáculo por horas en Jele, por lo que iba a tener que ser realmente exhaustiva. Este tipo de escaneo requiere disciplina. Cuando estás yendo a paso de tortuga, metro a metro, empezar a tomar atajos se vuelve tremendamente tentador, pero eso es lo que diferencia a los profesionales de los entusiastas. Probablemente esa es la razón por la que yo fui la primera persona en detectar la señal.

Dos días antes de la fecha prevista en la que su trabajo estaría completado, Kamelia detectó una débil señal procedente de uno de los asteroides más pequeños en la periferia del cúmulo.

Kamelia Ganesh: Al principio no supe qué pensar. Para ser sincera, estuve a punto de ignorar la condenada señal. Pero había sido una buena semana y yo había encontrado una veta especialmente gruesa que se hundía hasta el núcleo de un asteroide recientemente fragmentado. Ese hallazgo por sí solo ya era más que suficiente para pagar la operación entera, por lo que me figuré que podía tomarme un pequeño descanso para satisfacer mi curiosidad. Supongo que esto es algo que viene con ser operadora de escáneres. Te resulta imposible marcharte sin haberle dado una ojeada a todo.

La señal era muy débil y se interrumpía constantemente, por lo que localizar su fuente fue una ardua tarea. Para cuando empecé a situar su punto de procedencia, me había percatado de que el galimatías que transmitía se repetía con regularidad. Dado que poseía un patrón, eso descartaba que fuera algún tipo de señal electromagnética procedente de un resto a la deriva o algo así. Empecé a fantasear con la idea de descubrir algún extraño artilugio alienígena. El corazón casi me salió disparado del traje cuando me vi en esa pequeña y tenue luz roja parpadeante.

Tan pronto como lo tuve a la vista, supe que había encontrado algo igual de bueno que un trasto alienígena. Esa silueta era inconfundible. Era sin ninguna duda una baliza de emergencia. Pero a juzgar por la forma en que estaba incrustada en el asteroide, casi parecía formar parte de la roca, por lo que tenía que ser vieja. Muy, muy vieja.

Decidida a averiguar más cosas acerca de su extraño hallazgo, Ganesh consultó a un experto, el profesor Scott McGonigal del Museo Mōhio.

Profesor McGonigal: La baliza por sí sola ya era todo un hallazgo, y acepté con entusiasmo cuando la señora Ganesh hizo la generosa oferta de permitir que el museo se quedara con la baliza a cambio de que yo la ayudara a descifrar la señal. Juntos, nos dispusimos a trabajar para desvelar sus secretos.

La baliza de emergencia había quedado sumamente deteriorada por el paso del tiempo. Las células de energía estaban casi descargadas, su carcasa estaba profundamente corroída, y los componentes electrónicos habían quedado arruinados casi por completo por la exposición al espacio, de manera que fue un pequeño milagro que todavía fuera capaz de transmitir algo. Mis estimaciones iniciales basadas en los niveles de deterioro determinaron que el objetivo tenía una antigüedad de por lo mínimo medio milenio. Trabajando dentro de los tanques de preservación en gravedad cero de nuestro laboratorio, logramos recuperar de un banco de memoria tremendamente dañado parte de un número de registro y coordenadas de lanzamiento.

Examiné los archivos de registros para ver si me era posible descubrir la identidad de la nave desaparecida que había lanzado la baliza, mientras la señora Ganesh investigaba las coordenadas.

Kamelia Ganesh: Las coordenadas siempre iban a ser una especie de tiro a ciegas. No sólo estaban incompletas, sino que al ignorar cuándo habían sido registradas, la posición extrapolada podía ser cualquier sitio dentro de un enorme sector de espacio del sistema. Recurriendo a mi mapa estelar, tracé una ruta a lo largo de siglos de posibilidades, pero no saqué nada en claro. Yo no quería admitir que habíamos alcanzado un callejón sin salida, pero con el hecho de que los restos de la nave seguramente también estarían completamente apagados, así como el hecho de que podían haber ido a la deriva hasta acabar en cualquier sitio, me daba perfecta cuenta de que tropezar con quienquiera que hubiera enviado la baliza iba a ser una tarea casi imposible.

Profesor McGonigal: A pesar de que los archivos mostraron numerosas posibles coincidencias para el número de registro parcial, ninguna de ellas encajaba con el perfil que nosotros estábamos buscando. Algunas de las naves más recientes fueron descartadas de inmediato, así como todas las naves que constaban como retiradas del servicio. Tras pasar semanas repasando las historias de las candidatas restantes, parecía que la nave de la que nuestra baliza procedía sencillamente no figuraba en los registros. Lamentablemente, tuve que abandonar la búsqueda y volver a mis labores aquí en el museo.

Con todas sus pistas aparentemente agotadas, la búsqueda de la pareja había alcanzado una conclusión decepcionante. Como consuelo, el profesor McGonigal invitó a Kamelia a asistir a la presentación de la exhibición que se convertiría en el nuevo hogar de la baliza.

Profesor McGonigal: Habíamos añadido la baliza a nuestra sección de Historia del Vuelo Espacial. La colocamos junto a otras balizas de emergencia famosas que se habían recuperado en el transcurso de la expansión de la humanidad por las estrellas. Como conservador del museo, no puedo sentirme más complacido por el hecho de que la inclusión de la baliza en esa exhibición fuera lo que nos proporcionó nuestra revelación más importante.

Kamelia Ganesh: Las inscripciones hechas con láser en el exterior habían desaparecido casi por completo, pero todavía quedaban algunas marcas aquí y allí. Una de ellas nos había parecido que era un emblema de la UNE, porque su forma parecía idéntica a uno, pero al verla justo al lado de otra baliza con un emblema similar, me fijé en que no coincidían del todo.

Profesor McGonigal: Bendito sea su talento para los escáneres, porque ignoro cuántos expertos se habrían dado cuenta de la discrepancia. Pero una vez me la hubo señalado, todo se volvió de una claridad meridiana. El emblema no era el de las Naciones Unidas de la Tierra en Absoluto. En realidad era el emblema, muy parecido pero no idéntico, de la antigua Alianza Norteamericana de la Tierra. La baliza era aún más antigua de lo que nos pensábamos.

El emblema de la NAA no se había usado desde mediados del siglo XXII, lo que significaba que la baliza descubierta por Kamelia databa de los primeros años de vuelo espacial de la humanidad. ¿Pero cómo había podido llegar esa baliza a un lugar tan alejado como Croshaw?

Profesor McGonigal: Con este nuevo dato en nuestras manos, empezó a tener sentido que me hubiera resultado imposible hallar la nave en los archivos de registros. Sabiendo que la nave figuraría en los archivos de la NAA, viajé a la Universidad de Rhetor para acceder directamente a su biblioteca de archivos de datos. Y como cabía esperar, al convertir la secuencia alfanumérica al formato de la NAA, obtuvimos un resultado. Lo que la señora Ganesh había descubierta era nada más y nada menos que una baliza de emergencia perteneciente a una de las primeras naves en llegar a viajar a través de un punto de salto, la Goodman.

Aparte de la Artemis, la Goodmand era uno de los mayores misterios sin resolver de la humanidad. Un navío de carga de Tipo IV, el mes de Agosto del año 2262 había partido para hacer una entrega de suministros a una estación que orbitaba Sol VIII. La nave jamás llegó a su destino. Desaparecida sin dejar rastro, el infortunado navío y las ocho almas que llevaba a bordo fueron víctimas de un fenómeno conocido entonces como el Triángulo Neso, y que hoy conocemos como el punto de salto Sol-Croshaw.

Profesor McGonigal: Los investigadores llevan tratando de localizar la Goodman desde que los humanos exploraron Croshaw por primera vez, y unos setecientos años después, la señora Ganesh había hallado una importantísima pieza del enigma. Era increíble.

Kamelia Ganesh: Para que luego digan de un momento "¡Eureka!". Por eso las coordenadas no tenían sentido. No es que estuvieran incompletas, sino que eran para un sistema completamente distinto. Veréis, debido a que en esa época no había implementadas coordenadas interestelares, la Goodman se había visto obligada a transmitir su posición de emergencia usando el antiguo método de cartografía espacial para el sistema Sol. ¿Os podéis imaginar la confusión que sentirían los de la Goodman cuando fueron absorbidos y vieron un sol distinto?

Regresé en seguida a Croshaw y reanudé la búsqueda. Esta vez, con el mapa estelar situado en el año 2262 y las coordenadas adaptadas del método utilizado en Sol al que utilizamos habitualmente, pude emplazar el lugar donde la Goodman había lanzado la baliza. Empezando a partir de ese punto y calculando que, para no haber sido detectada durante tanto tiempo, la nave tenía que haber ido a la deriva sin acercarse a las rutas de vuelo habituales, empecé a hacer lo que se me da mejor: escanear. Me llevó una buena cantidad de tiempo, pero las cosas que valen realmente la pena suelen requerirlo. Tras pasarme semanas buscando, mi escáner me avisó que acababa de detectar la silueta de radar de la Goodman, y que me aspen si no estaba en pleno centro de Croshaw flotando pacíficamente en la negrura.

Tan pronto como llegó a la prensa, el descubierto fue descrito como el hallazgo arqueológico del siglo. La gente quedó asombrada y cautivada por el fragmento de historia que había estado flotando tan cerca de ellos, esperando a ser descubierto.

Profesor McGonigal: Todavía seguimos tratando de desentrañar, basándonos en lo hallado a bordo de la nave, qué le sucedió a la tripulación de la Goodman después de su llegada al sistema. Pero incluso si jamás llegamos a saber toda la historia, la nave en sí ya es una importante pieza de la exploración de las estrellas hecha por la humanidad.

Kamelia Ganesh: La gente me ha estado preguntando si ahora voy a cambiar de trabajo y dedicarme a tiempo completo a la búsqueda de pecios antiguos. Pero para ser sincera, probablemente ya tenga bastante con un solo hallazgo de este calibre. Me alegra haber podido descubrir un poco más de los misterios de la historia.

La Goodman está actualmente expuesta en el Museo Mōhio y hay esperanzas de que los pecios de otras naves que también desaparecieron en el Triángulo Neso puedan pronto ser descubiertos en Croshaw ahora que, gracias a los increíbles esfuerzos de Kamelia Ganesh, los arqueólogos tienen una mejor idea de dónde buscar.


//          FIN DE LA TRANSMISIÓN

Traducido por Vendaval para Ciudadano Estelar
Telegram: @PaísValencià

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